LUNES 15 DE JUNIO DE 2026  ·  Neuquén, Patagonia
EnVacaMuerta — Business Intelligence · Oil & Gas
DATA · 24 ABRIL 2026 · 5 min lectura

Vaca Muerta supera los 610.000 barriles diarios: los datos que redefinen el mapa productivo argentino

En enero, Neuquén registró 610.715 barriles diarios de petróleo, el nivel más alto de su historia. La producción nacional alcanzó los 882.200 barriles diarios, con el no convencional explicando el 68,4% del total. La foto del inicio de 2026.

Enero de 2026 quedará en los registros oficiales como el mes en que Neuquén consolidó definitivamente su rol dominante en la producción petrolera argentina. La provincia alcanzó un volumen de 610.715 barriles diarios de petróleo, el nivel más alto jamás registrado en su historia. El incremento respecto de diciembre de 2025 fue del 1,57% y, comparado contra enero del año anterior, el salto fue del 32,01%. La tendencia ascendente, sostenida por el empuje del no convencional, ratifica a Neuquén como el principal polo energético del país.

De ese volumen provincial, el 97,02% proviene directamente de Vaca Muerta. En el segmento gasífero, la producción total de Neuquén alcanzó los 91,28 millones de metros cúbicos por día, con el shale aportando el 79,75% del total. Aunque el gas tuvo una leve baja interanual del 1,24%, la actividad se mantiene en niveles altos gracias al aporte de bloques como Fortín de Piedra, Aguada de Castro, Río Neuquén, Loma La Lata–Sierra Barrosa, Sierra Chata y Loma Campana.

En el agregado nacional, la foto es igualmente contundente. La producción total de petróleo alcanzó en enero los 882.200 barriles diarios, con un crecimiento mensual del 0,4% frente a diciembre y un avance interanual del 16,5%. Si la referencia se toma contra febrero de 2020 —previo al impulso masivo del shale—, el salto productivo es del 67,4%, un dato que dimensiona la transformación estructural de la matriz hidrocarburífera argentina en apenas cinco años.

El peso del no convencional es la variable que más ha cambiado en este tiempo. En enero, la producción no convencional llegó a 603.500 barriles diarios, lo que representa el 68,4% del total nacional. Dicho de otro modo, más de dos tercios del crudo que produce hoy Argentina proviene de desarrollos de shale. El segmento creció un 1,7% mensual y un 34,7% interanual. Si se toma como referencia febrero de 2020, la expansión alcanza el 378,9%: en cinco años, el shale prácticamente cuadruplicó su producción.

La serie histórica permite ver la aceleración. El promedio anual de producción total fue de 523.200 barriles diarios en 2021, 592.000 en 2022, 644.800 en 2023, 709.300 en 2024 y 802.900 en 2025. La pendiente de crecimiento se ha mantenido firme y las proyecciones privadas apuntan a que, con el ingreso en operación del VMOS hacia el tercer trimestre de este año, la producción nacional podrá superar con holgura la barrera psicológica del millón de barriles diarios hacia el cierre de 2027 o principios de 2028.

El impacto fiscal también es relevante. Neuquén recaudó en enero 220.641 millones de pesos por regalías hidrocarburíferas, un 5,4% más que en el mes previo. Del total, 173.559 millones correspondieron a petróleo, 44.071 millones a gas y 3.012 millones a canon. La composición relativa muestra un cambio interesante: en diciembre el petróleo pesaba el 81,4% del total y el gas el 17,1%. En enero, el crudo bajó al 78,7% y el gas subió al 20,0%, impulsado por un aumento del 22,9% en la recaudación gasífera. El canon retrocedió un 4,5%.

El aumento mensual estuvo apalancado en la mayor producción de áreas estratégicas. En petróleo, las que lideraron el avance fueron La Calera, Loma La Lata–Sierra Barrosa, Fortín de Piedra, Mata Mora Norte y Aguada del Chañar. Esos cinco bloques concentran buena parte del crecimiento productivo y son operados por YPF, Tecpetrol, Vista y Pampa Energía en sus respectivas configuraciones societarias.

El detalle que merece atención de inversores y analistas es la relación entre producción y capacidad de evacuación. La Secretaría de Energía advirtió en la Resolución 66/2026 que la infraestructura se ha convertido en el verdadero cuello de botella para la próxima etapa de desarrollo: la producción sólo puede crecer en la medida en que los gasoductos y oleoductos lo permitan. Esa es la razón por la cual la puesta en marcha del VMOS, la ampliación del Gasoducto Perito Pascasio Moreno y el proyecto Duplicar Norte se han vuelto prioridades estratégicas con impacto directo sobre el balance externo del país.

La lectura de los datos también confirma el cambio de perfil del negocio. Con Vaca Muerta aportando ya más del 97% del petróleo neuquino y cerca del 68% del nacional, Argentina pasó de ser un país con producción diversificada geográficamente a tener una matriz fuertemente concentrada en la Cuenca Neuquina. Esa concentración tiene ventajas logísticas y operativas, pero también exige inversiones sostenidas en infraestructura que conecten el corazón productivo con los puntos de exportación y los centros de consumo interno.

Para los próximos meses, los indicadores a seguir son tres: el ritmo mensual de nuevas conexiones de pozos, el avance físico del VMOS hacia la puesta en marcha y la evolución de la recaudación por regalías, que funciona como termómetro combinado de precios y volúmenes. El arranque de 2026 no podría haber sido más auspicioso. El desafío ahora es sostener la velocidad.