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DATA · 24 ABRIL 2026 · 5 min lectura

VMOS supera el 58% de avance: cómo va la obra que redefine la capacidad exportadora argentina

El ducto de 437 kilómetros acumula hitos clave: soldadura automática completa en toda su traza, cruce del Río Negro y montaje de tanques en Punta Colorada. Las primeras exportaciones están previstas para diciembre, con capacidad escalable hasta 550.000 barriles diarios.

El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) superó el 58% de avance físico hacia fines de marzo y se consolida como una de las obras de infraestructura energética más trascendentes en ejecución en el país. El ducto principal, de 437 kilómetros de extensión, conectará la cabecera de Allen en Río Negro con la terminal marítima de Punta Colorada, en el Golfo San Matías, abriendo por primera vez en la historia argentina una salida directa al Atlántico diseñada específicamente para supertanqueros Very Large Crude Carriers.

El cronograma oficial mantiene la puesta en marcha de la primera etapa para diciembre de 2026, con una capacidad inicial de 180.000 barriles diarios. Una fase temprana, prevista para el tercer trimestre del año, habilitará la evacuación de aproximadamente 190.000 barriles por día. En una segunda etapa, proyectada para mediados de 2027, el sistema escalará hasta los 390.000 barriles diarios, y la capacidad máxima prevista para 2028 se ubica en 550.000 barriles por día, con la posibilidad técnica de alcanzar un pico de 700.000 o hasta 720.000 barriles diarios si la demanda internacional lo requiere.

El trazado del oleoducto está dividido en dos tramos. El primero, de 110 kilómetros, va desde Allen hasta Chelforó. El segundo, de 327 kilómetros, cubre el recorrido entre Chelforó y Punta Colorada. El ducto principal ya tiene completada la soldadura automática en toda su traza, un hito técnico alcanzado con marcas de productividad inéditas: el equipo de construcción llegó a realizar 175 soldaduras en una sola jornada, superando el propio récord sudamericano anterior de 170 soldaduras y equivalente a aproximadamente 4 kilómetros de avance diario.

En la cabecera de Allen, donde se construye la estación de bombeo principal junto con dos tanques de 55.000 metros cúbicos cada uno, ya se completó una prueba hidráulica sobre uno de los principales tanques de almacenamiento del sistema. La estación de bombeo intermedia en Chelforó es la primera de un esquema que contempla una segunda estación a 120 kilómetros de distancia, diseñadas para sostener la presión necesaria durante el transporte del crudo.

El punto final del recorrido, la Terminal Punta Colorada, es donde se materializa la magnitud del proyecto. Allí se construyen seis tanques de dimensiones inéditas para el país, con 82 metros de diámetro, 35 metros de altura y una capacidad de 120.000 metros cúbicos cada uno, equivalente a 720.000 barriles de almacenamiento por unidad. Las bases de los seis tanques ya están construidas y tres de ellos se encuentran en proceso de montaje. La instalación de la primera monoboya está prevista para septiembre, y el conjunto se conectará a la terminal terrestre mediante un oleoducto submarino que extenderá la traza hasta unos 15 kilómetros mar adentro.

La configuración offshore es particularmente relevante desde el punto de vista logístico y comercial. Las monoboyas permitirán cargar directamente a Very Large Crude Carriers, los buques petroleros más grandes del mundo, lo que reduce significativamente el costo por barril transportado y amplía la gama de mercados accesibles. Hasta ahora, las exportaciones argentinas de crudo se realizaban en buques de menor porte desde Puerto Rosales en Bahía Blanca, con limitaciones de tamaño y costos unitarios superiores. Punta Colorada cambiará radicalmente esa ecuación.

La inversión total del proyecto asciende a USD 3.000 millones, financiada a través de un préstamo sindicado por USD 2.000 millones firmado por las compañías socias. El consorcio reúne a YPF, Pan American Energy, Vista Energy, Pampa Energía, Chevron Argentina, Pluspetrol y Shell Argentina, que en conjunto representan la casi totalidad de la producción no convencional de Vaca Muerta. El proyecto está amparado bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, lo que aporta previsibilidad fiscal por 30 años.

En paralelo al avance físico, la cadena de valor de proveedores locales viene registrando su propio pulso. Tenaris suministró la tubería principal del ducto durante 2025 y ha estado abasteciendo en paralelo al proyecto Duplicar Norte, la ampliación del sistema de Oldelval que busca duplicar la capacidad del oleoducto del Valle. Empresas como Coripa S.A. participaron en etapas de impermeabilización de tanques y cientos de pymes y proveedores medianos acompañan la construcción en las distintas frentes de obra.

El impacto comercial del VMOS sobre el balance externo del país se proyecta significativo. A precios promedio de USD 65 el barril, la capacidad de 550.000 barriles diarios equivaldría a un aporte adicional de aproximadamente USD 13.000 millones anuales en exportaciones una vez plenamente operativo. En un contexto donde la balanza energética argentina ya registró un superávit de USD 2.405 millones sólo en el primer trimestre de 2026 —el mayor de la historia para ese período—, la puesta en marcha del VMOS consolidaría estructuralmente el rol de Argentina como exportador neto de energía.

La cuenta regresiva está activada. Cada tramo que se completa, cada tanque que se monta y cada prueba hidráulica que se aprueba acerca al país al inicio de una nueva etapa exportadora. Diciembre marca la meta formal. La industria mira cada kilómetro con la atención que merece una obra que, una vez terminada, cambiará la estructura del comercio exterior argentino.